Este que veis aquí, es casi el último gato que queda por salvar del campo y digo casi porque el otro ya hace semanas que no lo veo. A este pobre le están poniendo las cosas muy difícil, cada vez que vamos a ponerle comida descubrimos que una mala persona, sin escrúpulos y que sabemos quien es, ha desmontado el lugar que le hemos puesto para que se refugie, tira su comida y tira su agua para que no tenga posibilidad de alimentarse. Está dejando bien claro que ahí no quiere ni un gato. Yo ya no se que hacer, siempre pienso que al ir a verlo habrá otra cosa más que este perturbado haya hecho, no se que será lo próximo, pero la cosa ya está llegando muy lejos.
Cada vez que vamos para ponerle comida nos maulla como preguntándonos que es lo que ha pasado, que por que ya no estamos allí, que por que está solo y ya no puede cobijarse dentro del porche cuando llueve. Yo lo acaricio y le digo que aunque le quiten la comida, su refugio, su agua una y otra vez, yo volveré a ir para ponérselos al día siguiente, hasta que un día y ojalá llegue, le pueda salvar la vida y se aleje de este lugar. Eso sí, ojalá no muera antes en esta maldita carretera que se lleva al año muchas vidas de pobres animales.
Se llama Primo, es un gato cariñoso, que se lleva bien con perros, creemos que tendrá unos tres años y está pendiente de ser castrado. Le gusta que le acaricien y rozarse contigo, para a continuación tirarse panzas arriba para que le hagas cariñitos. Tiene unos ojos color verde Nilo que te sumergen y te hipnotizan.
Se que es difícil que se fijen en el, pero aquí estamos para intentarlo.
Se encuentra en Cádiz, pero buscamos un adoptante para el en cualquier punto de España, pero que lo quiera y le de todo lo que están intentando arrebatarle en estos momentos.








Este campamento creado para que Primo se cobije es el que una mala persona intenta quitar y cada vez que vamos nos lo encontramos patas arriba.
