Azahara
Desconectado
Ubicación: España
|
 |
« : Enero 25, 2009, 10:56:25 » |
|
Las perreras sacrifican a 70 perros tras la temporada de caza por la falta de espacio
Los albergues están desbordados y exigen sanciones para los cazadores que abandonan animales
La protectora Okapi tendrá que matar a otros 30 canes en pocos días si no se toman medidas
LIBERTAD MORALES / PUERTO DEL ROSARIO. Cerca de 70 canes han sido sacrificado en octubre en Fuerteventura, y el 90% de ellos son podencos. Las perreras están por encima de sus capacidades y la última alternativa es poner fin a la vida de los perros que llevan más tiempo en las instalaciones. De momento, los sacrificios sólo se están llevando a cabo en la perrera de la Pared, en Pájara, y en la de la Mancomunidad de Municipios Centro-Sur, en Tuineje, pero pronto les tocará también a los perros de Puerto del Rosario y La Oliva.
Las cuatro perreras existentes en la isla a penas tienen sitio para acoger a 200 ejemplares, sin embargo actualmente cuentan con más de 300. Las más saturadas son las de Puerto del Rosario y La Oliva (85 plazas, entre las dos, que albergan 180 perros), donde la política de la protectora de animales Okapi es no sacrificarlos, pero la situación que están viviendo les puede llevar a ejecutar a 30 podencos. Y es que año tras año aumenta el número de canes cazadores en las perreras, octubre además coincide con el fin de la época de caza y es cuando los desaprensivos abandonan en masa a los perros que no les sirven. Si bien el resto del año las razones son múltiples, en estos meses es evidente la aparición de podencos. Sólo en el albergue de Puerto del Rosario de los 140 perros, 60 son cazadores.
Fechas negras en el calendario para estos animales que son abandonados sin piedad una vez que sus dueños deciden que no les valen. "Algunos cazadores crían a toda la camada con 8 o 9 cachorros, los prueban y luego se quedan con uno o dos, a los que no sirven los tiran o los dejan en cualquier sitio", reconoce uno de los responsables de las perreras.
SOCIABLES. Lo peor de todo es la dificultad para encontrarles un hogar, su carácter cazador hace muy complicado buscarles una ubicación adecuada, " a pesar de que son muy sociables no es nada fácil que se los queden, son perros de caza, pero los que tenemos aquí no valen para eso y por ello nadie los quiere y se quedan en el albergue más tiempo que cualquier otra raza", reconocía una de las cuidadoras.
Según los datos de Okapi, en la Isla existen 15.000 perros, sólo cazadores, sin contar el resto de razas. Una situación que está empeorando año tras año y que las perreras han podido ir registrando con el paso del tiempo. Por ello, solicitan un mayor control y vigilancia (el 70% de los podencos carecen de chip identificativo), así como unas sanciones más duras, " la única solución es sancionar a quienes cometen estas atrocidades, hay que ser inflexibles con este tipo de delincuentes", reconocía uno de los veterinarios responsables de los perros. Por otra parte, las asociaciones piden ayuda a las instituciones pero también a los propios colectivos de cazadores, "ellos son los que mejor pueden controlar a estos pocos que le dan mala fama a quienes sí que respetan a sus animales, sabemos que es una minoría de cazadores imprudentes y desaprensivos, por lo que hay que pararles los pies".
Estamos ante una dramática situación que parece no acabar y para la cual no se terminan de encontrar soluciones, a pesar de las campañas de sensibilización y preventivas que se realizan desde las instituciones. El fin del problema tal vez esté, en la concienciación ciudadana y en la propia denuncia por parte de vecinos y cazadores de aquellos que infringen las normas y convierten las perreras en un matadero donde sus inquilinos deben pagar por la necedad de sus dueños
|