CENTRO VETERINARIO GARA & TU PELUQUERIA CANINA
Calle Serrano, 11 - 922 248974 - S.C de Tenerife / Avda. de la Feria, 12 - 928 396215 - Las Palmas de G.C.

Páginas: 1   Ir Abajo
Imprimir
Autor Tema: La necesaria unión del animalismo.-J.Ortega Fraile  (Leído 597 veces)
0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.
Bruja 49
Global Moderador
******
Desconectado Desconectado

Ubicación: Cartagena_Murcia_España


« : Septiembre 21, 2009, 11:17:27 »

 La necesaria unión del animalismo
 Este artículo está redactado en colaboración con Mercedes Cano
 Herrera, Profesora Titular de Antropología Social de la Universidad de
 Valladolid, una persona admirable, sensible y una animalista muy
 comprometida, a la que agradezco su apoyo, su ayuda y su generosidad,
 por saber compartir y transmitir sus muchos y acertados conocimientos.
 La máxima maquiavélica de “divide y reinarás (vencerás)”, ha sido a
 lo largo de la Historia una estrategia empleada con profusión para
 lograr la derrota del enemigo. Todos somos conscientes de que al aunar
 esfuerzos, la capacidad de defensa y de respuesta es mucho más eficaz
 que si los disgregamos, por lo tanto, aquel que librando una batalla
 de la índole que sea, es capaz de sembrar el enfrentamiento entre las
 filas de sus adversarios, tiene mucho camino avanzado para obtener la
 victoria.
 Un contrincante taimado, sabe cómo buscar los puntos débiles de su
 oponente para alimentar las hostilidades internas, averiguando y
aventando las rivalidades que sin duda existen dentro de cualquier
 colectivo o entre grupos afines, pero lo realmente asombroso y
 desolador, es cuando esas disensiones se producen sin que medie la
 intervención del antagonista, cuando sin éste haberlo intentado
 siquiera, contempla muy satisfecho cómo los otros se descabezan entre
 si, haciendo parte del trabajo que a él le correspondería y de paso,
 debilitándose lo suficiente como para propiciarle el triunfo.
 
 Es curioso comprobar que así como la táctica del “prietas las filas”
 se da habitualmente en las agrupaciones más conservadoras o
 totalitarias, sabiendo mantenerse como unidad inquebrantable a la hora
 de iniciar confrontaciones con otras facciones, las desavenencias
 entre pares surgen por lo general en aquellos que defienden posturas
 más progresistas y cercanas a los conceptos de libertad y de justicia
 universal. Y tal vez esto ocurre por la mayor disposición hacia
 actitudes democráticas de los segundos, empezando su puesta en
 práctica por ellos mismos al no estar sometidos a una férrea
 disciplina interna que evitaría esas divisiones, enriquecedoras en
 cualquier caso porque el debate siempre es positivo, pero muy
 perjudiciales a la hora de presentar batalla.
 
 Existen muchos ejemplos de lo anterior, pero queremos centrarnos en
 uno muy actual y cuya presencia está cobrando, afortunadamente, gran
 fuerza en España: el movimiento animalista – empleamos un término no
 reconocido académicamente para esta acepción, pero que creemos que la
 define de un modo muy claro -. A nadie se le escapa que la lucha por
 los derechos de los animales y por lograr que se les reconozca un
 respeto del que hoy carecen crece en importancia día a día, como no
 podía ser de otro modo en un País en el que los casos de maltrato y de
 muerte de estas criaturas, alcanzan la categoría de torturas y de
 asesinatos con el apoyo frecuente de la Administración y elevados al
 rango de espectáculos públicos.
 
 
 Nos encontramos pues con toda una suerte de atrocidades sádicas que
 padecen los animales, aunque las más emblemáticas sean los festejos
 taurinos en cualquiera de sus variantes, desde la tradicional corrida
 a perversiones como los toros alanceados, ensogados, embolados, las
 becerradas, etc. Los que participan y amparan o se lucran de estas
 acciones vómicas, son un frente común sin resquicios cuando de
 preservar sus criminales divertimentos se trata, enfrentándose sin
 miramientos ni vacilaciones e incluso empleando la violencia
 frecuentemente, contra todos aquellos que exigen el fin de costumbres
 tan miserables.
 
 Y del otro lado tenemos a los animalistas, empeñados en una contienda
 cuya existencia es difícil de concebir, pues no se entiende como en el
 Siglo XXI y en un País del Primer Mundo, se hace necesario todavía
 estar explicando que la brutalidad con los seres vivos no se puede
 considerar como negocio, cultura ni arte, sino como una abyección
 repugnante propia de mentes enfermas y ejercida por individuos
 agresivos, cuyas conductas son socialmente peligrosas y por supuesto,
 letales en el caso de los animales, a los que se dedican a martirizar
 con tanta saña y encarnizamiento.
 
 Pero resulta que los avances por acabar con semejante crueldad son
 exasperadamente lentos, porque tanto el Estado Central como los
 órganos de poder autonómicos, provinciales o locales, baluartes
 últimos e imprescindibles para su existencia de todas estas muestras
 de salvajismo, no se sienten lo suficientemente presionados por los
 ciudadanos como para tomarse en serio este asunto, prefiriendo
 ignorarlo antes que afrontarlo temerosos de las consecuencias. Y es
 que les preocupa más la reacción de unos cuantos violentos adictos al
 maltrato animal, carentes de cualquier escrúpulo, que la de los
 defensores de estos seres, pacíficos por naturaleza, partidarios del
 respeto y, he aquí el mayor problema, a menudo afectados por el cáncer
 de la desorganización o lo que es peor, de la desunión.
 
 Creemos que las mentes pensantes de cualquier colectivo, hacen mal si
 pierden de vista la filosofía que mueve a sus bases, a todos aquellos
 que en la calle son la fuerza y la voz que canaliza las
 reivindicaciones que se persiguen, pues no hay mayor honestidad,
 valor, ni pureza de pensamiento, que las que poseen los que se
 entregan a un compromiso solidario sin estar desvirtuados por
 “intrigas palaciegas”, que no hacen más que enrarecer el ambiente,
 entorpecer la labor por muy noble que ésta sea y alimentar el germen
 de la fragilidad e incluso de la destrucción interna.
 
 Y llegados a este punto, nos planteamos la siguiente reflexión: si
 los problemas suelen surgir por los disentimientos o desafíos
 existentes entre los que capitanean los movimientos, cada uno con su
 forma peculiar de entender un mismo asunto, pero no afecta a los que
 fuera de los órganos decisorios de cada grupo forman su verdadera
 fortaleza: el inmenso número de ciudadanos que cree en una causa y a
 ella se entrega, sin perderse en contubernios ni en maquinaciones
 extrañas y sumamente perjudiciales, entonces habrá que llegar a la
 conclusión de que así como los que lideran son el origen de las
 divisiones, a los demás, es decir, a casi todos, les une un mismo
 deseo e ideal con independencia de bajo qué siglas contribuyan con su
 trabajo a esta causa.
 
 Se imaginan por lo tanto que los que dirigen las innumerables
 asociaciones animalistas de este País realizasen un examen de
 conciencia, recordasen cuáles son los motivos que les llevaron a esta
 lucha y fuesen capaces de romper las cadenas que su intransigencia o
 egoísmo les procuran, y desembarazándose de las limitaciones que tales
 actitudes les imponen demostrasen la valentía y la inteligencia de
 unir, de combinar el esfuerzo de todos los que les apoyan, a lo que
 habría que sumar probablemente el de los que por no entender tan
 absurdas desavenencias, a día de hoy batallan por su cuenta y de forma
 independiente. ¿Pueden hacerse una idea de lo poderoso que sería ese
 “ejército” de seres humanos decididos a cambiar la trágica suerte de
 los animales en España?.
 
 Nadie discute que la organización es absolutamente necesaria, pero ni
 el modo de entenderla ni tampoco el orden o las prioridades en una
 guerra con tantos frentes abiertos, pueden constituirse en rémoras
 como lo están haciendo, con el resultado de acciones dispersas,
 mutiladas y de escasa efectividad. Aquí sólo hay que tener presente un
 hecho: que luchamos por acabar con el sufrimiento de los animales a
 manos del hombre y sin duda, ese objetivo lo suscriben todos los que
 están empeñados en esta causa, por más que luego se difiera en
> estrategias o en tiempos.
>
>
> Somos muchos, la gran mayoría, los que aborrecemos la crueldad con
> los animales y comparados con nosotros, son muy pocos los que
> presentan esa patología de maltratadores, ¿Cómo es posible entonces
> que nos ganen siempre en número cuando de manifestarse se trata?.
> Tenemos el contingente humano y sobre todo es nuestra la razón, porque
> defendemos la vida y aborrecemos el sometimiento mortal que se ejerce
> sobre seres más débiles y sin el amparo legal que necesitan y merecen.
> Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto trabajo hacer sonar nuestra voz,
> la de todos, como si fuese una sola, ante los que tienen la capacidad
> de modificar una realidad tan sangrante?.
>
> Es imprescindible superar de forma inmediata desavenencias y
> rencillas que nos convierten en grupúsculos cuando somos legión. Es el
> momento de asumir que nuestras miserias están contribuyendo a que el
> destino atroz que padecen tantos animales hoy, vuelva a repetirse
> mañana, un hecho imperdonable en quien asegura defenderlos y del mismo
> modo, es ya la hora de organizar una movilización masiva, en la que
> participen absolutamente todos los que se dicen animalistas, que no
> quede ni uno solo fuera, y llevarla a cabo allí donde los políticos ya
> no podrán decir que no nos ven ni nos oyen, en el mismo Centro del
> Poder de este País. Millones de personas, sin banderas, sin siglas,
> sin colores, sin afiliaciones y unidas, como no puede ser de otro
> modo, gritando con una sola voz a la cara de nuestros gobernantes que
> exigimos una Ley de Protección Animal amplia, suficiente, sin
> excepciones e inmediata.
>
> ¿Es un sueño?, tal vez, pero esta vigilia que nuestra necedad nos
> procura, es la condena de millones de animales. Convendría no
> olvidarlo ni un solo instante.
>
> Julio Ortega Fraile

http://www.findelmaltratoanimal.blogspot.com/
En línea

Uno no se conoce a sí mismo hasta que atrapa el reflejo de otros ojos que no sean humanos
 Blog de Perdidos y Encontrados en Murcia:
 http://perdidosmurcia- bruja50.blogspot.com/
 Blog de Mascotas Perdidas y Encontradas: http://perdidosmurcia.blogspot.com
Páginas: 1   Ir Arriba
Imprimir
Ir a: